«Dinamiza el acto: Virginia Ruiz de Luzuuriaga».
Veis que lo pone en el cartel, ¿no?
Lo pone, porque Virginia me dijo que si: que p’alante con mi propuesta de acompañarme en la presentación de La visión de Eda. Con generosidad y valentía; que colocarse delante de un montón de gente para hacer algo que (a priori) no es lo tuyo, da muchos nervios, trabajo de preparación y oye: que la responsabilidad se siente sobre la espalda.
En reconocimiento por querer vivir esto conmigo, quiero darle públicamente las gracias a mi amiga. Me hace muchísima ilusión presentar esta novela con Virginia, porque tuve claro que este libro tenía que ser con ella. Virginia es una gran conversadora; una mujer inteligente, interesante, sensible… Muy linda y muy capaz.
He tenido mucha suerte. He podido contar siempre con personas estupendas en las presentaciones de mis libros. Por eso —y porque no recuerdo si lo hice o no en su día—, en estas líneas quiero extender mi agradecimiento a quienes, antes que Virginia, dijeron que sí: Txus Iparraguirre, Jesús Gutiérrez, Violeta Goñi, Belén Carabias, Marta Fernández de Eribe y Marta Santamaría. Todo gente muy bonita. Qué suerte la mía.
